dimarts, 3 de febrer de 2015

Restaurante Disfrutar: Nuevo Restaurante "Bulli-Sensation" en Barcelona.

El Restaurante Disfrutar ha nacido en la calle Villarroel de Barcelona para quedarse y triunfar en el nuevo Eixample Esquerra de la Ciudad Condal. Es escuchar la palabra “Bulli” y la trempera levanta Barcelona, Cataluña y parte del extranjero visualizando a Ferran Adrià. Y es que de allí ha nacido Disfrutar, de la mano de 3 ex jefes de cocina del restaurante de Cala Montjoi, que al cierre del Bulli, emigraron y triunfaron en el Restaurante Compartir (Cadaqués, Girona) con una estrella Michelin. Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas se enfrentan ahora al Reto de establecerse en Barcelona. Su base de trabajo es la misma “chispa” que tenía el Bulli: la creatividad. Sorprender en forma de trampantojos, sabores extremos o curiosos, productos desconocidos y aromas que te transporten a otro lugar o a tu infancia. Empezábamos diciendo que “Disfrutar ha nacido para quedarse y triunfar en Barcelona” puesto que este estilo de cocina no es una moda pasajera: no es ni aprovechamiento ni explotación de un producto en concreto (trufa, plancton, huevas de dragón…), es ilusión y magia en cada plato; y estos tíos te sacan una sensación de cada uno de los bocados que pegas a su menú (ya sea una sonrisa, un “mmmmm”, un “ecsss”, un recuerdo o, un “tráigame un par más”). La experiencia fue fascinante.   

La carta se compone de 2 menús, uno corto y otro más largo, uno de 65 euros y el otro de 95. Mencionamos sus precios porque estamos seguros de que en breves tendremos nueva estrella Michelin en Barcelona, así que aprovechen, que con las estrellas, los precios se ponen por las nubes. En general el menú nos gustó mucho, salvando las distancias con un par de platos que aún están por pulir. Un sinfín de texturas distintas, colores variopintos, sabores extremos, descomposiciones de platos y reconstrucciones…en fin, empezamos el plato a plato.

A modo de aperitivo nos sirvieron una infusión de Caipirinha de Melón que a primera vista parecía un "capuccino" con sus dos terrones de azúcar, y como primer “snack” una remolacha que sale de su propia tierra. Jugando con un plato en forma ovalada, y que la densidad del merengue de remolacha es menor a las semillas que simulan la tierra, al remover el plato las remolachas salieron de debajo las semillas.


Caipirinha de melón

Merengue de remolacha



Continuamos con dos snacks más. Un lazo crujiente de cansalada ibérica y una avellana garrapiñada. Menos visuales, pero más sabrosos.


Crujiente de cansalada ibérica

Avellana garrapiñada



Seguido a estos snacks, empezamos con una primera batería de 6 bocados. Un Polvorón de tomate con caviaroli de arbequina sublime; Ravioli transparente de pesto que, aunque le falta algo nos sorprendió mucho; la Aceituna que nos estalló su sabor igual o mejor que la de Tickets en boca;  Galleta de Idiazábal ahumado con manzana que visualmente es un 10 y que dándole una vuelta más al punto de frío van a dar con un sabor igual a su aspecto; Yema de huevo crujiente con gelatina de ceps en que tenemos una clara muestra de dos productos que mezclados son la leche y que por separado también pueden llegar a sentirse bien; y por último Bocadillo aéreo de marisco y aguacate, el mejor de la noche, nos hubiéramos comido 10 más. Ligero y sabroso, el mejor bocado de la noche.


Polvorón de tomate

Ravioli de pesto

La Aceituna

Galleta de queso Idiazábal

Yema crujiente con gelatina de ceps

Bocadillo aéreo


Quedaban aún muchos platos, pero ya se nos habían ganado con la originalidad y el sabor de su mayoría. La anchoa acompañada de un queso "mató" de almendra con miel de abeto y piñones nos lo acabaron directamente en la mesa, y la caballa acompañada del taboulé de coliflor y ceps nos fascinó. Delicioso taboulé. Quedaba aún un plato muy especial. Un plato que también nos montaron en la mesa en 3 pasos. Unos macarrones a la carbonara realizados con una gelatina de jamón al que se le añade una espuma de salsa carbonara y queso parmesano. Moderno, muy visual y de sabor fotocopiado.


Anchoa con..

..."mató" de almendra con piñones y miel de aveto.

Caballa con taboulé de coliflor y ceps

Gelatina de jamón en forma de macarrón...

...que se convierte en una espectacular pasta carbonara.


El sashimi vegetal era muy original, consistía en un plato con los vegetales más comunes (cebolla, apio, tomate..), aliñados con un sólo toque de "algo". Un plato muy fresco que precedió otro trampantojo, esta vez, de tuétano escondiendo una base de vieira. Los mejillones con guisantes en salsa verde fueron espectaculares, sobretodo por los guisantes que, ante un aspecto absolutamente realístico, eran esferificaciones de crema de éstos. 


Shashimi vegetal

Tuétano a la vieira

Mejillones y guisantes


Nos quedaban aún tres bocados de mariscos. Una primera navaja bañada en crema de trufa que comimos directamente con los dedos pudiendo sorber toda la crema. Posteriormente, un montadito de salmonete con papada de cerdo, acompañado por unos gnoquis de berenjena asada que nos cautivaron por su intenso sabor; y por último, un "shabu-shabu" de langosta. El "shabu-shabu" es un plato de origen japonés que se asemeja a una fondue, pero en lugar de aceite o queso encontramos agua caliente. Allí, dejamos cocer los cortes de langosta y los pudimos untar en una variedad de salsas y unas algas deliciosas.


Navaja con crema de trufa. 
Salmonete y gnoqui de berenjena

"Shabu-Shabu" de langostino


Muestra de carne antes de los postres que consistió en unas laminas de carne de waygu con foie y aceite de trufa. Uno de los platos más contundentes de la cena, y que nos dejó con muchas ganas de empezar con el dulce de los postres.


Laminas de waygu


El primero, la mandarina. Espectacular presentación y sabor en un 3 texturas de mandarina dentro de ésta. En gelatina, helado y crema. Una delícia. Después de esta deconstrucción de la mandarina, el pan de crema catalana con cous-cous de naranja sanguina también nos gustó por su frescor y ligereza.


La mandarina

Pan de crema catalana...

...con Cous-Cous de naranja sanguina.


De todos modos, el postre que más nos gustó estaba por llegar: Cono de Strawberry Cheesecake. Brutal. La mezcla del sorbete de frambuesa con la crema de queso del interior iban perfecto. Súper sabroso! También muy vistoso el trampantojo en forma de pimientos, verde y rojo, realizados con gelatina y rellenos de chocolate, bañados en aceite y sal. 


Cono de helado de queso

Amb dos pabrots!

Por último, cerraba la cena un café en forma de lionesa. Una manera muy original de acabar la cena y reversionar el clásico "espresso".


Lionesas de café


Lo hemos comentado en la introducción al Menú, pero creemos que es importante reiterarlo: Disfrutar es un restaurante que dará mucho que hablar, seguramente siempre para bien, pues la sorpresa, la vistosidad de sus platos y sus sabores serán denominadores comunes presentes en el día tras día de este restaurante. Desde aquí, sólo desearles mucha suerte! 

Os va a encantar!


Restaurante Disfrutar
Villarroel 163, Barcelona
Web

Precio: 95 euros por persona (sin bebidas).