dijous, 3 d’abril de 2014

Suculent: Casa de comidas

Nuestro ultimo manjar nos lo hemos tomado en la Casa de comidas Suculent. Así les gusta que les llamen, Casa de comidas en lugar de Restaurante. Y la realidad es que cuando empiezas a comer entiendes el por qué. Recordáis el típico guisadito o la "escudella" que hacía tu abuela en casa cualquier domingo de celebración? Pues nada, dejaros ya de visitas a la abuela, y a pasear por el barrio del Raval de Barcelona y a conocer este sitio. La ambientación modo taberna le da aún más carisma al local, y el servicio joven y agradable moderniza el negocio. Le auguro un éxito rotundo a este restaurant, si es que todavía no ha tocado el cielo; sólo recordar que Max Colombo y Ferrán Adrià cuentan a los cuatro vientos que son clientes "habituales". En fin, nos encantó.

La carta está ideada para que hagas un buen "pica pica" y luego un plato principal. En el "pica pica" nos encontramos de todo, desde ceviche de gamba hasta "brandada de bacallà", clásicos y modernos con un factor común, calidad, mucha calidad. Los platos principales los separan entre "De cuchara", "De la mar", "De la montaña" y "Mar y montaña", mismo factor común, mucha clase y muchas horas de fogón.

Nosotros para picar probamos alcachofas del Prat con cecina y mayonesa de trufa, producto muy de la tierra como es la alcachofa que combinaba perfectamente con la cecina y con la mayonesa de trufa que le daba un toque moderno y un sabor muy especial. Después de esta tapa nos sirvieron la ostra con leche de tigre que, allá donde vayas siempre será garantía de éxito si la ostra es de calidad. Esta era grande y la leche de tigre rozaba la perfección. A continuación, el ceviche de gambas. Habíamos probado ceviche en varios peruanos de Barcelona, de corbina, de lubina, incluso de atún, pero nunca de gambas. Nos gustó la originalidad y el sabor. Después de esto tomamos el Tuétano con steak tartar suculent. Bien. Nivel. Aunque si no estas acostumbrado al tuétano como era mi caso, no muy recomendable. Ya por último nos tomamos unas croquetas de rabo de vaca vieja con trompetas de la muerte, muy jugosas, escandalosamente buenas.





De los platos principales, después de mucho dudar entre la variedad de platos que tienen, finalmente nos decantamos por el pulpo a la brasa con garbanzos sofritos y el costillar ibérico. Ambos platos brutales. El costillar supertierno, al estilo cordobés con una salsa suave con aroma a especies. Muy recomendable. Pero el estrella para mí fué el pulpo con sofrito de garbanzos. La sencillez de hacer un pulpo a la brasa lo hace complicado, tiene que quedar tierno, pero tampoco crudo, y en Suculent lo bordan. El sofrito de garbanzos estaba elaborado con butifarra negra y estaba delicioso. Dos 10.



Con el postre tuvimos un pequeño problema. Ya estábamos llenos, y decidimos compartir. Pastel de queso brie con gelatina de moscatel. Y nuestro problema empeoró. Tenía un aroma y un pintón, que ni nos acordamos de echar foto. Así que toca que lo descubráis vosotros. Os encantará. Volveremos al Suculent.

Casa de comidas Suculent
Rambla del Raval 43, 08001 Barcelona
Tel 934436579
info@suculent.com
www.suculent.com

Precio por persona no llegó a 50 euros

Vinos todos D.O. Catalunya. Deja que te sirvan ellos!


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